testimonios

TESTIMONIOS

 

VALORACIONES DEL TALLER DE ESCRITURA

Por fin pude realizar lo que siempre soñé, aprender a escribir. Mi gran sorpresa fue la manera en que se nos estimuló la imaginación para desarrollar historias y cuentos que jamás hubiera imaginado que podía escribir. Me encantó que, casi sin darme cuenta, empecé a escribir cosas interesantes, sacando de no sé dónde el valor de dejarme llevar por las imágenes que se me ponían por delante casi por pura magia. Sé que me llevará años escribir algo bueno. Calculo unos cinco de los cuales ya llevo uno. ¡Quedan cuatro! Lo que me resultó dificultoso fueron los finales de las historias. Lo que me hubiera gustado es conocer más el lenguaje, pero tengo presente que esta clase es de narrativa. La sintaxis, el vocabulario, la construcción de las frases (sujeto, predicado, complemento directo e indirecto, etc.) son los escollos que me encuentro. La puntuación, cuándo va una coma, dos puntos, punto y coma, punto y aparte…

En fin, todo un aprendizaje. ¡Gracias Carmen!
Elsa Bottini 

El taller me ha supuesto cumplir algo que quería hacer desde hace mucho tiempo. En principio, hubiera preferido hacerlo en viernes o sábado ya que los jueves es uno de los días que más horas trabajo. Sin embargo, ha sido un motivo de desconexión y de ganas de empezar el día. Además, después del jueves llega el viernes…
También ha supuesto explotar mi parte creativa, bastante muerta últimamente, a través de los ejercicios “sin sentido” que hemos practicado. Hasta ahora escribía más en un estilo periodístico o reflejando mis propias opiniones, experiencias a través de un blog.
Por otro lado, mi trabajo, rehabilitación de personas con enfermedad mental, me hacía necesaria una desconexión que aquí he encontrado. Interesante la heterogeneidad del grupo aunque ha faltado sensación de grupo.
Carlos A. Fernández

Este taller, a diferencia de cualquier otro tipo de taller que trate la escritura, ha hecho que encuentre en mí misma habilidades que creía inexistentes: desde inventar una palabra y darle un significado hasta darle vida y voz a un hueso para hacer una crítica política.
Quizás he notado que podría haber dado un poco más de mi imaginación con un mayor número de ejercicios sobre escritura creativa e incluso un espacio un poco más “inspirador”. No obstante, he logrado entender que a través de este curso cuestiones como la inspiración no son esporádicas y que se pueden trabajar. Me he quedado con ganas de más y descubrir nuevas técnicas, así como escuchar más relatos de otros compañeras/os.
Lo único que puedo decir es GRACIAS por permitirme explorar nuevos mundos y, por tanto, otras partes de mí.
Violeta Gil Quintana

He quedado satisfecha con el taller. Creo que me ha ayudado a fortalecer un punto débil que tenía, el de la escritura espontánea, con límite de tiempo. Creo que he cogido más soltura gracias a ello y he perdido bastante el pudor de leer en público lo que he escrito. A raíz del taller también he empezado a escribir más en casa porque antes, a veces, lo encontraba inútil y ahora creo que es una necesidad y un gran desahogo.
Otro punto positivo del taller es el número reducido de alumnos. Supongo que depende década clase pero en este caso se ha creado un ambiente muy positivo de respetar lo que el otro hace, interesarse, compartir. Y para ello ha sido importante el papel de la profesora que nos inculcaba la idea de dejar a un lado la censura. Me he sentido muy libre para escribir cualquier cosa sin sentir vergüenza.
Los puntos negativos del taller creo que son, por ejemplo, leer todo lo escrito porque resta tiempo para escribir más. No es malo en realidad porque era muy útil e inspirador escuchar los escritos de los demás pero acababa alargándose. Quizás leería unos pocos y los otros leerlos en casa y comentarlos al siguiente día. Y, por último, me hubiera gustado que nos mandara escribir algo en casa un poco más elaborado.
Julia Quiles Sáez 


Sinceramente, creo que las horas transcurridas en este taller han sido interesantes y aprovechadas y el ambiente amable y divertido.
Me hubiera gustado más técnica en cuanto al método de escribir una historia, en la forma de redactar una frase y sus normas, saber más de los métodos de escritura, preguntas, respuestas, exclamaciones, etc. Pero agradezco la libertad dada para poder redactar en veinte minutos más relatos, sin cortapisas. ¡Fue interesante!
José Luis Cabello

Partiendo de la base de que llego sin saber nada, todo me parece interesante. Cualquier detalle sirve para abrir una puerta donde encontrar la clave que necesitas. Claro está que, en tan poco tiempo, son muy pocas las puertas que se abren. Tampoco sé si sería adecuado que el curso entrara en algo más concreto y desarrollado; probablemente no se podría hacer un curso así ya que a todos no nos interesa lo mismo. Quizá, y siempre opinando desde la ignorancia, me gustaría, aunque fuera a modo de apunte, conocer más clases que me permitieran avanzar, estirando luego del hilo que dejas de muestra. ¡No sé! Lo que sí tengo claro, es que aunque todo está muy dosificado, para mí está siendo estimulante y siempre tengo ganas de más.
Maite Morell

Venía al curso sin haberme parado a pensar exactamente en qué consistía. Pero al iniciar las clases me sorprendió bastante. Pese a que era muy reacia a leer lo que había escrito (en tan solo veinte minutos) al final creo que es una buena técnica que me permite observar desde “fuera” lo que he escrito (además de trabajar la vergüenza).
Los ejercicios de los primeros días sobre inventarnos palabras y construir historias sin sentido me encantaron, creo que eran muy desconocidos. Personalmente, a medida que pasaban las clases yo iba “escribiendo” cada vez más seria y quizás, visto con perspectiva, hubiera sido mejor seguir en la línea non sense. Aunque otro tipo de ejercicios como los de crear personajes con cualquier objeto me abrieron un poco la mente. Plasmar por escrito los ejercicios y tener también el de los compañeros es muy productivo, sobre todo para relecturas posteriores.
Quizá añadiría algún ejercicio en grupo o alguna historia “conjunta” ya que creo que podría ser divertido. He aprendido que tengo que trabajar mucho si realmente quiero publicar algo (que no sé si llegará).
Eva Martínez Conesa 

Expectativas: cumplidas. Venía con la idea de pasar un rato diferente. Aprender a estructurar y dejar fluir la imaginación.
Reconozco que podría haberme esforzado más pero no dentro del taller sino fuera. Básicamente porque creo que, últimamente dedico poco tiempo a la “cultura”: a ir a pasear, al cine, a ver exposiciones, a leer más. Me he hecho más consciente que hay que dedicar más tiempo a estas cosas y menos al trabajo, básicamente.
Necesito: quizás algo más de estructura, de ideas que den pie a ser más creativa. Es un área un pelín oxidada (en mí y en estos momentos).
Resumiendo: que me ha gustado mucho el taller y me ha hecho pensar. Y con eso, me doy, te doy las gracias.

Montserrat París Endrino 

Vaig començar el curs amb una intenció ben clara: escriure alguna cosa i, si de pasada, és bona i n’estic satisfet, encara millor. Només per haver acomplert això, ja estic más que satisfet. A banda, gràcies al curs, he après nombroses tècniques per aplicar a l’escriptura dels relats i m’he nodrit també del treball dels meus companys i de les seves valoracions. Ha estat una experiencia molt positiva per a mi i de ben segur que repetiré apuntant-me al mateix taller o a d’altres de caire similar.

Carles Panadès i Guinart 

Estic més que satisfet del taller de relats. El dinamisme de les clases amb les lectures i consegüents comentaris m’han proporcionat el material necessari per escriure. És a dir, la tècnica i les idees. El meu objectiu era humil i raonable: escriure alguna cosa de la qual estar-ne una mica orgullós i crec que l’he acomplert. Estic molt agraït als companys de clase i, en especial, a la Carme per tot el que ha fet per mio. Amb tot, espero escriure durant molt més temps gràcies a tots ells.

Carles Panadès i Guinart 


Este es el tercer taller que he hecho y en los tres he aprendido aunque se hayan repetido algunos de los temas. Me doy cuenta de que aún queda mucho, mucho por aprender y que quizá, aunque siga repitiendo lo mismo, necesite hacerlo una vez más. Al igual que en el anterior curso y a sabiendas de lo que vas a decir, me gustaría, si es posible, poder hacer más cosas en estas escasa ocho clases, poder analizar textos diferentes, nuevos ejercicios…
Las clases son un buen estímulo para seguir escribiendo, para tener ganas de más. Me gustan mis compañeros. Ver como personas “como yo” son capaces de escribir textos como esos escritores a los que admiro. Quién sabe si algún día sale algo bueno.

Maite Morell


En general, valoro el taller muy positivamente pues considero que ha cumplido mis expectativas, de las que hablamos en la primera sesión. Me parece que facilitas de manera muy adecuada los procesos de cada uno de los participantes y explicas de manera clara y simple los conceptos que quieres que entendamos. Lo único que podría sugerir, de acuerdo a mi interés personal, es que pueda desarrollarse con mayor profundidad aquellos fundamentos teóricos centrales que nos has explicado: entenderlos bien y verlos ilustrados en algún cuento.

Abel Arauena 

Como proyecto de escritora (quizás), este taller me resulta motivador, me obliga a escribir. Me ha servido para varias cosas como recordar que escribir bien es difícil. Me ha dado pautas para escribir menos mal. Son clases dinámicas en las que el intercambio de errores entre los alumnos nos hace conscientes de su existencia. Si sabes que algo existe es más fácil de combatir. Leer y ser leído es fundamental. Algún compañero me ha comentado que le gustaban mis relatos. Esto para mí es esperanzador. Me importa la opinión de quien escucha porque lo que no se comparte no existe. Es un buen taller y además, engancha.

Elena Olivella 

¡Vamos a contar mentiras! Porque es así como se escriben los cuentos… Y las críticas de esos cuentos son, seguramente, lo que más me ha gustado. Salimos de lo más “educado” de “sí, un cuento muy bonito…” para llegar a aquello que realmente nos interesa. Que nos digan lo que nosotros mismos no vemos. Además, el dinamismo de la clase inspira. Los veinte minutos creo que son los más aprovechados de mi día. Hago, pues, una valoración muy muy positiva del taller. Gracias.

Eva Martínez Conesa


Lo que más me gusta, en general, del taller es tener una propuesta de escritura semanal, distinta cada vez y en general muy originales fuera de situaciones comunes. Me ha gustado mucho el grupo. Todo el mundo tenía mucho interés y ganas de hacer cosas y pasarlo bien. Para mí es importante que el grupo sea activo. De la pasividad a la desmotivación y a dejar de hacer los deberes no hay ni un poco de distancia.
Y a ti, Carme, gracias por tus ganas y el respeto.
¿Qué me gustaría?
-Me gustaría que te metieras un poco más en la técnica. Mejoras que realizar para que el texto gane.
-Un poco más de teoría y recursos a usar.
-Un poquito de nociones de ciencia ficción, de realismo fantástico, surrealismo.
¿Qué ha cambiado?
Me ha vuelto obsesiva y ahora lo automático no sirve. No hay nada como escribir despacio, poco a poco y a mano.

Patricia

Personalmente considero que me ha servido como:
-Terapia personal para desarrollar una actividad creativa que me permita adentrarme en un mundo que desconozco.
-Aprender cada día a expresarme (en la escritura) mejor. Es como aprender un oficio.
-Desarrollar la imaginación.
-Comprobar que los otros (mis compañeros) un mismo tema, lo desarrollan y enfocan de forma muy distinta.
-La mayoría de las actividades que jamás se han desarrollado pero siempre se han deseado siempre aportan algo positivo.
-Me ha gustado.

Miguel Moncho 

Me ha parecido muy bien todo. Quizás propondría, por decir algo, ejercicios más creativos como inventar personajes, situaciones inverosímiles, etc.

Marta Maymó

Es difícil para mí dar, de forma ordenada, una respuesta que describa bien todo el trabajo realizado, en una nota de provecho o desaprovechada, no porque no haya habido material expuesto y desarrollado, sino por mi poca o escasa asistencia. Si desarrollo solo los días en los que pude asistir, está dentro de lo que buscaba: profundizar en el pensamiento y en la vida de los escritores que luego editan y no sabes de dónde sacan tantas palabras y tantas historias. Cómo empiezan y cómo terminan. Porque unas veces hablan sin que explique todo y otras van sucediéndose los hechos con una fluidez líquida que te sumerge en ella sin tan siquiera sentir la humedad del agua. No tengo más críticas al curso que mi poca asistencia en el último trimestre donde hubiera podido llegar a escribir como a leer en las primeras cartillas escolares donde las letras se daban la mano con el sonido que emitía una voz alargada y sin fluidez al final lograda.

Mª Dolores Sánchez Mateos 

Si la pregunta fuese ¿Ha cumplido el taller tus expectativas? La respuesta es un sí diáfano y transparente. Mi pretensión era saber si se puede escribir sin la compañía constante de la inspiración y he visto que sí.
Si la pregunta fuese ¿He aprovechado el taller en todo su potencial? ¿Lo he exprimido? Aquí, siguiendo con el espíritu transparente, he de decir que podría haber hecho más. Sencillamente, las obligaciones laborales aprietan y encogen la mano a la hora de escribir. No he podido llegar puntual a muchas sesiones.
Si la pregunta fuese ¿Repetirías el taller? La respuesta es de un azul indudable: sí.
Si el debate versase sobre la profesora, sobre su método, sobre si me ha ayudado a que yo aprendiese algo, diría que sí. Las sesiones han sido amenas y ha facilitado la facultad de pensar sobre el hecho de escribir.

Marce Vea